Datos personales

El alterego de la flor pura. El Yin (el principio femenino, la tierra, la oscuridad, la pasividad y la absorción) que carece de Yang. Soy la parte monstruosa, de la cara divina. Este desastre. La que no quiero ser: Esta soy. O no.

martes, 15 de diciembre de 2009

Si usted quiere romperme el corazón...

Ni siquiera tiene que tomarse la molestia de conocerme personalemente.
Yo estoy acá, bien dispuesta mediante cualquier medio de comunicación a ser su víctima. Si usted es una de esas lesbianas sufridas, o si simplemente nunca le rompió el corazón a nadie, no se preocupe y pruebe conmigo. Es gratis.

Podría anunciarme de esa manera en algun foro de lesbianas. Para encontrar algún otro clavo que me saque este, que sacó al anterior.
Pero la verdad es que no tengo más ganas. Ni siquiera hice una entrada al mundo de las tortas y ya tengo varias que me rompieron el corazón. Yo pensaba que las lesbianas al menos tenían una primera historia romantica de esas ideales, que luego fracasaba y se dedicaban a historias torrentosas por el resto de su vida. Y lo iba a aceptar...
No pensaba que era esto. O seré yo? Seré yo el ser inamable universal?
Una cosa es segura: Ahora ya estoy acá. No se si debo o no, pero soy esto. Esta lesbiana mártir... Y no me gusta.

jueves, 10 de diciembre de 2009

La historia

Es siempre la misma. Siempre se trata de no deber. No debo.
Ahora que si soy esto, ahora que la identidad no es la cuestión. Ahora que sé quién soy, que me puede gustar lo que me gusta... Otra vez: NO DEBO.
No debo porque hay otra. No debo por que hay otra por qué? Por la otra o por mí? O acaso por ella?
No debo porque no es lo correcto (que no se bien que es). Y lo que no es correcto, me hace sufrir.
La quiero, pero no debo.
Esa es la historia de hoy, de siempre.