No debemos. Pero por algún motivo ajeno (como una maligna fuerza infinita), nos fuimos arrastrando en contra de nuestra voluntad. No debemos, repetimos. No queremos. No somos esto.
Y el ineludible choque de los cuerpos. El extasiante suspiro suyo y mío.
Las miradas que se encuentran, que se entienden, que acuerdan desde el silencio rendirse. Dejarse llevar por la energía y después que pase todo, tal vez se dediquen a pensar.
La felicidad es húmeda. Pero la humedad en exceso también hace mal.
Datos personales
- Marge
- El alterego de la flor pura. El Yin (el principio femenino, la tierra, la oscuridad, la pasividad y la absorción) que carece de Yang. Soy la parte monstruosa, de la cara divina. Este desastre. La que no quiero ser: Esta soy. O no.
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